Caderas

La articulación de la cadera está formada por dos huesos, el fémur y la Pelvis, uniendo por tanto el tronco a las extremidades inferiores. Junto con los músculos que la rodean soporta el peso del cuerpo en posturas tanto estáticas como dinámicas. Su buen funcionamiento dependerá en gran medida del apoyo del pie, de la alineación del pie, la pierna y la pelvis, y del buen tono de los músculos que la afectan.
Una vez evaluados y analizados tanto la postura como los principales patrones de movimiento en el desarrollo de tu actividad diaria, enfocaremos nuestro trabajo en:

  • Liberar las contracturas provocadas por dichos patrones que normalmente son inconscientes y repetitivos.
  • Corregir la postura, alineando desde el pie hasta la pelvis, estimulando el hueso para prevenir la osteoporosis y facilitando al cuerpo todo su rango de movimiento. Para ello es importante trabajar estimulando el hueso y elongar el músculo siguiendo el orden lógico y natural del cuerpo.
  • Crear nuevos patrones de movimiento no lesivos. De esta manera sanas y previenes lesiones.